¡Tú defines tu propio estándar!

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¡Tú defines tu propio estándar!

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¡Tú defines tu propio estándar!

Nuestro desarrollo personal y profesional se relaciona con nuestro sistema de creencias el que a su vez está influenciado por nuestra historia, es decir, nuestra familia, nuestro sistema de soporte, incluso nuestro contexto social, entre otras cosas. Comenzamos un camino de proyección de nuestro futuro desde que somos niños, cuando nos preguntaban: ¿Qué quieres estudiar cuando seas grande?, yo respondía que sería una Ingeniera, porque mi padre, que es Arquitecto, necesitaba un partner Ingeniero para construir edificios; algunos de ustedes responderían que estudiarían la misma profesión de su papá o de su mamá; el caso es que si revisamos hacia atrás lo que queríamos ser cuando grande, el estándar estaba definido por lo que era más conocido o familiar para cada uno de nosotros.

Sin embargo en la medida en que fuimos descubriendo aquello que nos gusta, para lo que somos talentosos, lo que nos apasiona, etc, etc; tenemos la oportunidad de elegir y empezar a definir nuestro propio estándar. Cuando yo decidí estudiar Psicología en mi familia pusieron la cara de los padres de Pablo, el joven del comercial de la campaña “la profesión más importante”, cuando dice que desea estudiar Pedagogía. A partir de ese momento empecé a definir mi propio estándar. Somos capaces de identificarnos a nosotros mismos dentro de un sistema, sabiendo que no somos el sistema, utilizando cosas del sistema a nuestro favor y desechando otras; me refiero con esto a que tomaremos rasgos de aquello que nos rodea y es conocido para nosotros, pero así también seremos capaces de hacer caso omiso a otras características con las que no nos identificamos, formando con esto lo que es realmente significante para nosotros.

Cuando definimos nuestras metas personales estamos avocándonos a establecer retos o desafíos que a nosotros nos motiven, son las metas más poderosas que podemos definir, aquellas que nos hacen felices a nosotros mismos y que seremos capaces de lograr con la constancia y dedicación que se requiera. No quiero decir con esto que no podamos definir en conjunto con nuestra familia, pareja o hijos metas; me refiero a que cuando se trata de uno mismo, el estándar lo definimos nosotros mismos; podemos tener dos personas haciendo el mismo esfuerzo en el gimnasio pero logrando dos objetivos diferentes, o bien podemos tener a dos personas haciendo cosas diferentes en el gimnasio con el mismo objetivo, la diferencia es que el camino que se ha trazado cada uno, no es igual al del otro. Siempre habrá muchas maneras y caminos de llegar a un mismo punto, llamemos a ese punto Éxito, la diferencia está en que mi éxito no significa lo mismo que para mi colega de trabajo y así también será mi camino para lograrlo.

Libia Vanessa Jiménez / Gerente de Consultoría